2015-07-23

¿Cómo y cuándo debemos utilizar el decantador de vinos?

En la siguiente nota se explica cómo y que vinos mejoran al ser decantados.

¿Cómo

¿Por qué se decanta un vino?

Los motivos por los que se decanta un vino pueden ser: Para eliminar el sedimento que pueda haber acumulado el vino durante el período de almacenamiento, para oxigenar el vino de modo que se puedan despertar y liberar sus aromas y bouquet.

¿Qué vinos se deben decantar?

Existen varias teorías sobre cuáles son los vinos que se deben decantar. La más común establece que se deben decantar los que llevan mucho tiempo almacenados ya que estos suelen acumular sedimento durante el tiempo de almacenamiento. También es recomendable decantar vinos jóvenes que estén todavía muy “duros”, que tengan mucha astringencia o muchos taninos, ya que la oxigenación puede suavizar la astringencia y liberar sus aromas. Por regla general los vinos blancos no se decantan.

Por otro lado se debe tener en cuenta que la decantación puede ser perjudicial para algunos vinos añejados, pues hace que estos pierdan su bouquet rápidamente ya que la sobre exposición al aire producida por la decantación produce una rápida oxidación del vino, lo que producirá una perdida por volatilización de los principales aromas del vino.

¿Cuándo decantar un vino?

El momento de la decantación dependerá de la edad del vino y del propósito de la decantación. Si va a decantar un vino “adulto”, deberá tener en cuenta que el aroma y el “bouquet” desaparecerán en un tiempo mucho más corto que el de los vinos más jóvenes. Por tal razón los vinos adultos deberán ser decantados bien cerca del momento en que se los va a beber (por regla general no más de una hora antes de beberse el vino). Por el contrario, los vinos más jóvenes pueden ser decantados varias horas antes del momento en que se van a consumir los mismos.

¿Cómo se decanta un vino?

Dependerá del tipo de vino que esté decantando. Si va a decantar uno adulto, el procedimiento a seguir es el siguiente:

Ponga la botella en posición vertical (parada) varios días antes de que la vaya a decantar. Eso permitirá que el sedimento se concentre en el fondo de la botella. Al momento de la decantación tome la botella suavemente, sin mover mucho la misma para que el sedimento se quede en el fondo de la botella, quítele el corcho con mucho cuidado y vierta el vino cuidadosamente y sin interrupciones en el “decanter”, vigilando que el sedimento no salga de la botella. Esto requerirá que deje alrededor de un cuarto de pulgada de vino en la botella, junto con el sedimento. Algunos prenden una vela o mechero y lo colocan detrás de la botella durante la decantación para tener control visual sobre el sedimento.

Si va a decantar un vino joven no es necesario poner la botella en forma vertical antes de decantarlo. La transferencia del vino a la botella puede ser más ligera que en el caso del vino añejado ya que no tendrá la preocupación de que el sedimento se riegue por el vino, pues se supone que este vino joven no tenga sedimentos.

Es recomendable que alguien pruebe el vino antes de que este sea decantado para determinar si el vino está dañado.

Otros aspectos de la decantación:

Una vez decantado un vino, lo recomendable es consumir el mismo en su totalidad, ya que al entrar en contacto con el oxígeno se acelerara el proceso de oxidación, lo cual hará que sea más difícil que mantenga su calidad si se guarda de nuevo en la botella.

Si no dispone de un decanter, otro modo de airear y oxigenar el vino es descorchando la botella una o dos horas antes de consumir el vino.

Fuente: hablemosdevinos.com